{"id":1374,"date":"2026-07-29T21:23:52","date_gmt":"2026-07-30T00:23:52","guid":{"rendered":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/?p=1374"},"modified":"2026-07-29T21:23:52","modified_gmt":"2026-07-30T00:23:52","slug":"donde-sangra-el-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/donde-sangra-el-cristiano\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde sangra el cristiano?"},"content":{"rendered":"<h1>\u00bfD\u00f3nde sangra el cristiano?<\/h1>\n<h3>Hay dolores para los que la iglesia parece no tener liturgia.<\/h3>\n<p>En &ldquo;<strong>007 \u2013 El mundo no es suficiente<\/strong>&rdquo; hay un di\u00e1logo que qued\u00f3 grabado en m\u00ed cuando la vi:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Q (a Bond):<br \/>\n\u201cSiempre intent\u00e9 ense\u00f1arte dos cosas. Primero: <strong>nunca dejes que te vean sangrar<\/strong>.\u201d<br \/>\nBond: \u201c\u00bfY la segunda?\u201d<br \/>\nQ: \u201cTen\u00e9 siempre un plan de escape.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Sin darnos cuenta, muchas comunidades cristianas ense\u00f1an exactamente eso. No desde sus p\u00falpitos, sino desde sus culturas.<\/p>\n<p>No hablamos de matrimonios que se terminan, del hijo que muri\u00f3, de la depresi\u00f3n, de la pornograf\u00eda, de la incredulidad, del adulterio, del suicidio, de la violencia intrafamiliar, del adulterio, de la soledad. Simplemente hacemos como si nada y seguimos adelante. Algunos fingen que no saben; otros no dejan que se note que est\u00e1n sangrando. Es una f\u00f3rmula para la tormenta perfecta.<\/p>\n<p>Y esto no ocurre porque Cristo no pueda lidiar con estas cuestiones, sino porque tenemos miedo de c\u00f3mo lidiar\u00e1n los hermanos. Y se entiende. El miedo al chisme institucionalizado \u2014siempre insisto en que es f\u00e1cil condenar a la mujer que fornic\u00f3 y qued\u00f3 embarazada, o los vicios visibles, pero quien chismea siempre queda afuera. Y esto no sucede solo en una denominaci\u00f3n, sino en varias. Por lo tanto, es estructural, institucional\u2014, como ven\u00eda diciendo, el miedo al chisme institucionalizado hace que, cuando enfrentamos un problema de gente real, nos quedemos callados o que, cuando hablamos, encontremos un vac\u00edo terrible: por regla general, las iglesias ni siquiera consideran la posibilidad de buscar ayuda afuera.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, si Cristo satisface todas nuestras necesidades, \u00bfc\u00f3mo es posible que un cristiano llegue siquiera a considerar la idea de recurrir a un psic\u00f3logo? Y yo respondo: de la misma forma que, cuando alguien tiene un accidente y se quiebra una pierna, corremos a la guardia y no al templo a orar. Es obvio que, si la mente desfallece o se quiebra, necesitamos la ayuda de otros que, como los traumat\u00f3logos, logren ver la humanidad de forma transversal y no unilateral o vertical.<\/p>\n<p>Si vos, como cristiano, permit\u00eds que los dem\u00e1s te vean sangrar, te expon\u00e9s al rid\u00edculo ante el grupo de personas que deber\u00eda ser el m\u00e1s seguro del mundo. Simplemente porque el perd\u00f3n, el amor, la solidaridad y cargar las cargas de los dem\u00e1s se tratan como materia &ldquo;espiritual&rdquo;, como si fueran apenas una materia &ldquo;te\u00f3rica&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando vemos a pastores fracasar \u2014como en lo sucedido en nuestra ciudad en los \u00faltimos meses\u2014 observamos el vac\u00edo que se forma alrededor. Personas que simplemente se van escandalizadas, en vez de mantenerse firmes para sanar. En esto, como me explicaba un colega esta semana, las iglesias que tienen una estructura episcopal (es decir, jer\u00e1rquica) corren con cierta ventaja frente a las que tienen un gobierno congregacional (o m\u00e1s descentralizado y representativo).<\/p>\n<h3>Ante el abismo que enfrenta nuestro hermano, retrocedemos como si tuviera lepra.<\/h3>\n<p>Si la psicolog\u00eda, el psicoan\u00e1lisis y otras corrientes de tratamiento similares tienen cada vez m\u00e1s presencia y uso, es por dos razones:<\/p>\n<p>Primero, porque Dios as\u00ed lo permiti\u00f3; porque &ldquo;las cosas reveladas pertenecen a los hombres&rdquo;. Por lo tanto, no puede decirse que ning\u00fan avance humano sea meramente humano. De alguna manera, en ello hubo permiso y voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Segundo, porque parte de la iglesia termin\u00f3 desarrollando una espiritualidad que sabe hablar de la eternidad, pero tiene dificultades para permanecer al lado de quien se est\u00e1 hundiendo hoy. Es decir, una &ldquo;teolog\u00eda del escapismo&rdquo;, de cosas solamente espirituales, centradas en s\u00ed mismas y vividas solo para s\u00ed; o sea, para la propia instituci\u00f3n y no para la sociedad para la que debe ser luz y sal. Dej\u00f3 de interesarse por el ser humano, excepto para sumar n\u00fameros o asentir &ldquo;espiritualmente&rdquo; \u2014otra vez, en el sentido de &ldquo;te\u00f3rico&rdquo; frente a &ldquo;pr\u00e1ctico&rdquo;\u2014 a un conjunto de ideas que, en el mejor de los casos, responde preguntas que ella misma formul\u00f3 y respondi\u00f3 en el siglo XVI.<\/p>\n<p>Escribo esto porque ya descubr\u00ed m\u00e1s de una vez lo que significa atravesar un dolor profundo casi solo. En distintos momentos de mi vida, esper\u00e9 que la iglesia supiera c\u00f3mo cuidar. La mayor\u00eda de las veces, simplemente no supo. No hubo persecuci\u00f3n. Hubo ausencia.<\/p>\n<p>La iglesia no falla porque sea mala. Falla porque fue entrenada para responder preguntas y no para permanecer al lado de quien sufre.<\/p>\n<h3>Jes\u00fas nunca tuvo miedo de tocar a quien sangraba<\/h3>\n<p>Y \u00e9l mismo sangraba (a diferencia del consejo de Q a Bond).<\/p>\n<p>La mujer con flujo de sangre. El leproso. L\u00e1zaro, que ya ol\u00eda mal. Pedro, despu\u00e9s de la negaci\u00f3n. Tom\u00e1s, despu\u00e9s de la duda.<\/p>\n<p>Cristo nunca exigi\u00f3 que alguien escondiera la herida para entonces acercarse a \u00e9l.<\/p>\n<p>Y todos fueron transformados despu\u00e9s de su toque.<\/p>\n<p>Y tal vez el t\u00edtulo afirmativo de &ldquo;<strong>D\u00f3nde sangra el cristiano<\/strong>&rdquo; podr\u00eda transformarse en una pregunta: &ldquo;<strong>\u00bfPor qu\u00e9 construimos comunidades donde esconder la sangre parece m\u00e1s seguro que mostrarla, si seguimos precisamente a un Se\u00f1or que decidi\u00f3 no esconder sus propias heridas?<\/strong>&ldquo;<\/p>\n<p>\u00bfHemos aprendido a anunciar a un Salvador que recibe pecadores mientras construimos comunidades donde los pecadores necesitan esconder su propia sangre?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay dolores para los que la iglesia parece no tener liturgia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[228,231,27],"tags":[],"class_list":["post-1374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espiritualidad-es","category-reflexiones-es","category-sem-categoria-es"],"lang":"es","translations":{"es":{"id":1374,"slug":"donde-sangra-el-cristiano"}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4RFIP-ma","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1374"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1374\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1375,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1374\/revisions\/1375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}