{"id":1417,"date":"2026-09-02T06:00:00","date_gmt":"2026-09-02T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/?p=1417"},"modified":"2026-09-02T06:00:00","modified_gmt":"2026-09-02T09:00:00","slug":"yo-sanson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/yo-sanson\/","title":{"rendered":"Yo, Sans\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jueces 13:1-16:31<\/strong><\/p>\n<p>Este no es un art\u00edculo triunfalista.<\/p>\n<p>Es muy humano, existencial, duro, pesado&hellip; realista.<\/p>\n<p>Si te gustan los finales felices, hoy, este no es tu lugar.<\/p>\n<p>Todos conocemos la historia de Sans\u00f3n. Es tan necesaria como la de Jos\u00e9 en Egipto.<\/p>\n<p>Pero olvidemos todo el material introductorio.<\/p>\n<p>Enfoqu\u00e9monos en el \u00faltimo d\u00eda de su vida. Dejemos volar un poco la imaginaci\u00f3n. Sin sentir el paso del tiempo, es solo informaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Despu\u00e9s<\/h2>\n<p>El \u00faltimo recuerdo que ten\u00eda, estaba bien grabado.<\/p>\n<p>No es que tuviera alguna retina en la cual grabar m\u00e1s nada. \u00c9l, uno de los mayores jueces de Israel, hab\u00eda sido brutalmente cegado por sus enemigos.<\/p>\n<p>Todav\u00eda escuchaba los gritos de alegr\u00eda de los filisteos cuando eso ocurri\u00f3. Recordaba c\u00f3mo, impotente, fue arrastrado por cuatro hombres no muy fuertes. La frente le fue amarrada al tronco. Y el verdugo le extirp\u00f3 brutalmente con una tenaza incandescente los ojos de sus \u00f3rbitas.<\/p>\n<p>Y luego vino el silencio.<\/p>\n<p>No porque la turba entardecida no relinchara victoriosa tras a\u00f1os de ser vencidos por Sans\u00f3n. Sino porque el dolor que sent\u00eda era tan intenso que ning\u00fan otro sentido lograba operar bien.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os de victorias pasaron por su mente. Las batallas ganadas. El haber sido una persona de coraje y respeto entre su pueblo. El hecho de sentir la presencia de su Creador en su cuerpo de una forma completamente distinta a cualquier otro humano. Los cuidados que sus padres le dispensaron. Los afectos a los que fue expuesto. Las expectativas desde antes del vientre.<\/p>\n<p>Todo se hab\u00eda perdido.<\/p>\n<p>Nada ahora ten\u00eda sentido.<\/p>\n<p>\u00c9l pensaba: \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que estoy moliendo? \u00bfTrigo para los grandes? \u00bfCebada para los m\u00e1s pobres? \u00bfY cu\u00e1l ser\u00eda la diferencia?<\/p>\n<p>Lo pusieron a hacer el trabajo de un animal de carga: moler, aplastar, triturar.<\/p>\n<p>Desde el amanecer hasta el atardecer el cada vez m\u00e1s fuerte Sans\u00f3n hac\u00eda solo una cosa: girar y girar. Empujar y empujar. Moler y moler.<\/p>\n<p>Aquel que antes causaba miedo y pavor en cualquier guerrero filisteo, ahora era motivo de burla para los ni\u00f1os. Le tiraban piedras. Se re\u00edan de \u00e9l. Le escup\u00edan en la cara.<\/p>\n<p>Lo importante era que el pueblo filisteo, desde los m\u00e1s tiernos hasta los m\u00e1s duros, supiera que el gran juez de Israel hab\u00eda sido derrotado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s daba si era cebada para los pobres o trigo para los ricos?<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se repetir\u00eda de la misma forma.<\/p>\n<p>D\u00eda tras d\u00eda. Semana tras semana. Recuerdo tras recuerdo.<\/p>\n<p>La piedra giraba.<\/p>\n<p>El polvo sub\u00eda.<\/p>\n<p>El cuerpo obedec\u00eda.<\/p>\n<p>Empujar. Respirar. Girar.<\/p>\n<p>Empujar. Respirar. Girar.<\/p>\n<p>Y, mientras la piedra volv\u00eda al mismo lugar, Sans\u00f3n tambi\u00e9n volv\u00eda.<\/p>\n<p>Volv\u00eda a la mujer de Timna, a aquella primera mujer filistea que sus ojos eligieron antes de que su esp\u00edritu pudiera decir no. Volv\u00eda al enigma, a la fiesta, a la ira, a los zorros incendiando los campos. Volv\u00eda a las puertas de Gaza cargadas en los hombros como si nadie pudiera detenerlo.<\/p>\n<p>Volv\u00eda al cuerpo muerto del le\u00f3n y a la miel retirada de dentro de \u00e9l. A aquello que toc\u00f3, aunque no deb\u00eda tocar. A aquello que comi\u00f3, aunque su consagraci\u00f3n exig\u00eda separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Volv\u00eda a la venganza. Siempre a la venganza.<\/p>\n<p>Un golpe exig\u00eda otro. Una humillaci\u00f3n exig\u00eda una respuesta. Un enemigo derribado nunca era suficiente.<\/p>\n<p>Y volv\u00eda a ella&hellip;<\/p>\n<p>Volv\u00eda a Dalila. A la insistencia de ella. A su vanidad. A su certeza de que pod\u00eda jugar con el peligro una vez m\u00e1s. Y otra. Y otra.<\/p>\n<p>Hasta que, un d\u00eda, no qued\u00f3 m\u00e1s fuerza para jugar.<\/p>\n<p>Lo peor era que \u00e9l sab\u00eda&hellip;<\/p>\n<p>Y lo que \u00e9l sab\u00eda, era m\u00e1s pesado que la piedra que giraba d\u00eda tras d\u00eda. Pues no lo cargaba del lado de afuera, sino del lado de adentro.<\/p>\n<p>No era Dalila.<\/p>\n<p>No eran los filisteos.<\/p>\n<p>No eran sus padres.<\/p>\n<p>No era su primera mujer.<\/p>\n<p>No era su pueblo.<\/p>\n<p>Ellos hab\u00edan participado. Hab\u00edan herido, enga\u00f1ado, presionado, traicionado. Pero ninguno de ellos hab\u00eda puesto a Sans\u00f3n en esa prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l sab\u00eda d\u00f3nde todo hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p>No el d\u00eda en que Dalila cort\u00f3 su cabello.<\/p>\n<p>No el d\u00eda en que los filisteos lo capturaron.<\/p>\n<p>No el d\u00eda en que le sacaron los ojos.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 mucho antes \u2014 cada vez que confundi\u00f3 fuerza con invulnerabilidad; cada vez que confundi\u00f3 deseo con derecho; cada vez que us\u00f3 el llamado de Dios como si fuera propiedad suya.<\/p>\n<p>Sans\u00f3n no hab\u00eda ca\u00eddo de una sola vez.<\/p>\n<p>Hab\u00eda descendido escal\u00f3n por escal\u00f3n, llamando a cada escal\u00f3n elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora, ciego, giraba la piedra.<\/p>\n<p>Y la piedra no discut\u00eda con \u00e9l.<\/p>\n<p>No lo seduc\u00eda.<\/p>\n<p>No lo traicionaba.<\/p>\n<p>No hu\u00eda.<\/p>\n<p>Solo volv\u00eda al mismo lugar.<\/p>\n<p>Hay un momento en que la vida deja de ser aquello que a\u00fan podemos hacer y comienza a ser tambi\u00e9n aquello que ya no podemos deshacer.<\/p>\n<p>Sans\u00f3n debe haber conocido ese momento cuando abri\u00f3 los ojos y no vio nada.<\/p>\n<p>No hab\u00eda m\u00e1s juventud, fuerza, libertad. No hab\u00eda c\u00f3mo volver hasta Timna, borrar Gaza, retirar de la boca palabras dichas, deshacer elecciones, recolocar los ojos en las \u00f3rbitas. Hab\u00eda solo el sonido de las cadenas y el molino girando. Una vuelta. Otra vuelta. Otra.<\/p>\n<p>He pensado que algunas formas de arrepentimiento comienzan exactamente ah\u00ed: cuando finalmente entendemos que Dios puede perdonarnos sin devolvernos la vida que desperdiciamos.<\/p>\n<h2>\u00bfQu\u00e9 hice con lo que recib\u00ed?<\/h2>\n<p>Es posible culpar a Dalila por muchas cosas. Pero Dalila lleg\u00f3 tarde a la historia.<\/p>\n<p>Antes de ella ya hab\u00eda un hombre acostumbrado a desear y tomar, avanzar y luego lidiar con las consecuencias. Un hombre separado desde el vientre, visitado por el Esp\u00edritu, extraordinariamente dotado \u2014 e incapaz de gobernarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Esa es la parte que me asusta.<\/p>\n<p>Porque <strong>yo recib\u00ed mucho<\/strong>.<\/p>\n<p>Y no s\u00e9 otra manera honesta de decir esto: <strong>desperdici\u00e9 mucho<\/strong>.<\/p>\n<p>Llega un momento en que explicar la infancia, las heridas, las personas que nos traicionaron y aquellas que nos abandonaron comienza a parecer un intento desesperado de encontrar a alguien que comparta con nosotros una culpa que es nuestra.<\/p>\n<p>David pudo llorar, pero el ni\u00f1o muri\u00f3. Mois\u00e9s pudo contemplar la tierra, pero no entr\u00f3 en ella. Pedro sali\u00f3 a la noche y llor\u00f3 amargamente. Hay cosas que el perd\u00f3n de Dios cura ante la eternidad sin borrar de la historia.<\/p>\n<h2>El molino<\/h2>\n<p>Tal vez sea por eso que me incomoda tanto cierto cristianismo incapaz de permanecer ante la ruina.<\/p>\n<p>Todo tiene que terminar bien. Dios va a restituir. Dios va a devolver. Recibir\u00e1s siete veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>Tal vez.<\/p>\n<p>Pero Sans\u00f3n no recibi\u00f3 los ojos de vuelta.<\/p>\n<p>Hay p\u00e9rdidas que no son ataques del Diablo. Son consecuencias. Hay puertas que Dios tal vez no vuelva a abrir. Hay a\u00f1os que ninguna oraci\u00f3n recuperar\u00e1. Y llamar a eso falta de fe ser\u00eda solo a\u00f1adir mentira al pecado.<\/p>\n<p>El molino sigue girando.<\/p>\n<p>Y tal vez una de las experiencias m\u00e1s solitarias de la existencia sea darse cuenta de que quien est\u00e1 empujando esa piedra somos nosotros mismos.<\/p>\n<h2>\u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed\u201d<\/h2>\n<p>Entonces queda una oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>No: \u201cDevu\u00e9lveme todo\u201d.<\/p>\n<p>No: \u201cHaz que sea como antes\u201d.<\/p>\n<p>Sans\u00f3n ya sab\u00eda que no exist\u00eda m\u00e1s \u201cantes\u201d.<\/p>\n<p>Queda entonces una peque\u00f1a frase. Breve. Dura. Directa:<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Jehov\u00e1, acu\u00e9rdate ahora de m\u00ed,<\/strong> (Jueces 16:28)<\/p>\n<p>Tal vez esta sea la oraci\u00f3n posible cuando ya no tenemos argumentos.<\/p>\n<p>Yo pequ\u00e9.<\/p>\n<p>Yo desperdici\u00e9.<\/p>\n<p>Yo her\u00ed.<\/p>\n<p>Yo no fui fiel a lo que recib\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora?<\/p>\n<p>No s\u00e9.<\/p>\n<p>Esa tal vez sea la respuesta m\u00e1s verdadera que puedo ofrecer.<\/p>\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00e1 Dios a\u00fan con los restos de mi historia. No s\u00e9 qu\u00e9 ser\u00e1 devuelto y qu\u00e9 permanecer\u00e1 perdido. No s\u00e9 si hay nuevamente un p\u00falpito, una casa, un abrazo, un hijo, un amigo, o solamente algunas columnas frente a m\u00ed.<\/p>\n<p>Solo s\u00e9 que ayer ya no existe m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana a\u00fan no me ha sido dado.<\/p>\n<p>Y, por alguna misericordia que no puedo explicar, todav\u00eda existe hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios puede perdonarnos sin devolvernos la vida que desperdiciamos.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1414,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1417","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"lang":"es","translations":{"es":{"id":1417,"slug":"yo-sanson"},"pt":{"id":1416,"slug":"eu-sansao"},"en":{"id":1418,"slug":"i-samson"}},"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/mlr63ku2e7ti.i.optimole.com\/w:auto\/h:auto\/q:mauto\/ig:avif\/https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/featured-es.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4RFIP-mR","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1420,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1417\/revisions\/1420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/igrejapequena.com.br\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}