¿Es el diezmo una práctica cristiana?

AVISO A LOS NAVEGANTES; Como todo artículo, éste busca provocar el pensar del lector y no instruir sobre cómo actuar. Sin embargo, en un asunto tan delicado vale hacer una reserva: Si usted tiene la práctica de entregar un porcentaje de sus ingresos regularmente en su iglesia local; si lo hace con alegría y pureza de corazón; si con esto está esperando absolutamente nada a cambio, entonces nada cambie. Si su iglesia local, en el ejercicio de su más plena libertad decidió – con la anuencia de sus miembros – que es importante cada uno de sus miembros entregar una cierta parcela fija de forma regular para el mantenimiento de sus programas y usted lo hace de forma feliz , libre y desinteresada: nada cambie.

El diezmo se presta hoy y desde hace largo tiempo para una interpretación simplista y de tendencias dominantes de una clase sobre otra. Dicho en otras palabras, le es dicho al miembro de la comunidad que se dice a Dios le bendecirá y de lo contrario, el devorador tomará cuenta.

Por supuesto que el texto usado es Malaquías 3:10. La interpretación dada, limita la lectura sólo a esos textos y no puede quien usa el texto observar (tal vez porque no le es conveniente) los textos que le siguen: El pueblo ya no veía diferencia entre el impío y el justo; prosperaban unos y otros. Cuando por fin hay una separación entre los que temían al Señor de los que no (v.16) no hay mención siquiera al diezmo, sólo la promesa de que «Entonces ustedes ver de nuevo la diferencia entre lo justo y el impío, entre los que sirven a Dios ya los que no lo sirven «(v.17) El problema que Malaquías levanta no es la cuestión del diezmo en sí, sino de la falta de obediencia. (v.6.7) el diezmo, en este texto, es sólo un síntoma en todo ese problema. Había un pacto que estaba siendo roto por parte del pueblo judío y la manifestación de esa quiebra era la falta de mantenimiento en la llamada casa de Dios. Y es justamente el retorno al pacto que Dios está cobrando.

Ahí estás leyendo y estás diciendo, o yo no estoy entendiendo nada o ese tipo está hablando lo mismo que yo creo. Avancemos.

Es muy probable que Malaquías estuviera esperando la misma reacción que el pueblo tuvo en el tiempo de Ezequías unos trescientos años antes (2Crón.32: 2ss) pero el análisis claro de él es que el pueblo se alejó de Dios y lo grita de todas las formas posibles.

Hay una base legal para lo que Malaquías está demandando. Simplemente usted no puede salir por ahí interpretando cualquier cosa olvidando la base legal ya que eso es forzar el texto a decir cosas que él no dice y por consecuencia, llevar a la gente a creer en cosas que Dios no refiere (tanto positivas y negativas)

Deuteronomio 26

Tal vez la más simple de ver y de hallar paralelos es la de Deuteronomio 26.

De ordinario separamos este capítulo en el versículo 16 dando inicio a la exhortación a la obediencia como si fuera una cosa separada de la anterior. Pero en realidad son cuatro engranajes de la misma pieza: la declaración de conformidad con la voluntad de Dios (v.3, 5-10a) la entrega de las primicias (v.1,2,4,10b, 11) la entrega de los diezmos (v. (v.12-15) y la confirmación del pacto de obediencia con sus consecuencias (v.16-19).

El paralelo surge porque Malaquías comienza reclamando que el pueblo se ha desviado y desobedecido (exactamente donde Deut.26 termina) y por consecuencia , dice Malaquías, el pueblo no se ha mostrado fiel en los diezmos (la penúltima parte de Deut.26) la cosecha no ha sido buena, las plagas han invadido los plantíos y no hay entonces de donde sacar las primicias (la segunda parte de Deut .26) con lo que llegan a una declaración de que «es inútil servir a Dios. ¿Qué ganamos cuando obedecemos sus preceptos y nos lamentamos ante el Señor de los ejércitos?» que es una antítesis a la primera parte de Deut.26

Así como la imagen que se forma en la retina es invertida, pero el cerebro recibe esta información y la transforma nuevamente en imagen correcta, necesitamos ver que Malaquías está trayendo a la memoria colectiva la repetición de la Ley (Deuteronomio significa repetición o segunda ley) Comienza con los síntomas hasta llegar a la causa. Dios no falló, el pueblo sí. Luego, el pueblo debe volverse a Dios y ese es el mensaje de Malaquías usando de modo magistral el diezmo como aferidor sintomático de la misma forma en que usamos un termómetro para verificar la temperatura del cuerpo.

Pero hay un detalle que escapa. Tal vez por inocencia, tal vez por ignorancia o tal vez por falta de escrúpulos. Deut.26: 12 dice: «Cuando hayan separado el diezmo de todo lo que en el tercer año, el año del diezmo, entreguen al levita, al extranjero, al huérfano ya la viuda, para que puedan comer hasta saciarse en las ciudades de ustedes «

El detalle que se pierde es este de» en el tercer año «. Ya analizaremos los demás, pero éste es importante. Algunos que se encontraron con esto ya me comentaron «ah, pero eso era por cuenta de que la producción era anual, pero ahora la ganancia es mensual» y me pregunto: ¿que tiene que ver papas con rieles de tren…?

Por favor, echar un vistazo honesto sobre Deuteronomio 14: 22-29. El texto es muy claro como para darle vuelta. Va a parecer hasta tonto intentar explicarlo porque es muy diáfano.

v.22 La orden dada es para separar el diezmo de todo lo que se produzca anualmente.

v.23 La orden es para comer ese diezmo en el lugar que el Señor escogía como habitación.

v24-25 Si el lugar es muy distante, cambie por metal es más fácil de transportar.

v.26a Con ese dinero, compre lo que quiera: Vacas, ovejas, vino u otra bebida fermentada o cualquier otra cosa que usted desee.

v.26b Con sus familias, coman y alegrense en la presencia del Señor.

O sea, dejame traducir por si no está claro: es un ahorro para el asado de fin de año con derecho a vino y sidra (La NTLH tiene una traducción hermosa sobre ese texto) Una gran fiesta para celebrar el Señor de la Vida. Es una fiesta plural, armoniosa, alegre.

El versículo 27 encierra eso diciendo «Y no se olviden de los levitas …»

Tal vez alguien se pudiera hacer de tonto, no entender bien cómo es eso de «no olvidarse de los levitas» entonces la Ley (una cosa que ni el propio Jesús puede cambiar, luego usted tampoco puede por más que quiera) dice así:

«28 Al final de cada tres años, traigan todos los diezmos de la cosecha del tercer año, almacenándolos en su propia ciudad, 29 para que los levitas, que no poseen propiedad ni herencia, y los extranjeros, los huérfanos y las viudas que viven en su ciudad vengan a comer y saciarse, y para que el Señor su Dios, los bendiciones en todo el trabajo de sus manos «

Antes que alguien salte, ya vi la promesa al final, no soy ciego. Pero ciego es quien no ve el tercer año. O, si quiere ser legalista, 1/3 del recibido sea este quincenal, mensual, trimestral, anual. Aplique como desee, pero nunca va a dar el 10% de todo lo que gana.

Assim como en el amor (amar al prójimo como a uno mismo) en el diezmo bíblico lo que viene primero es el asado, usted, su familia, sus seres queridos. Esto se hace por tres (algunos dirían dos) años consecutivos. Después de eso, lo mismo que usted iba a usar para su asado anual, lo dividirá entre cuatro grupos de personas: los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas.

Simplificando: Sí, el levita recibía 1/4 de 1/3 de 1 / 10 de la producción que es muy diferente de lo que ciertas personas incita a ser hecho.

Coloquemos un ejemplo: Digamos que en los últimos tres años usted ganó (diferencia entre inversión y retorno) R$ 12.000 Cada año, usted entonces separó R$ 1.200 ( 10% de 12.000) para comprar carne de vacuno, ovina, vino, cerveza y otras cosas que te gustan, rebanadas húngaras, torta holandesa, un buen café, etc. se reunió con otras familias amigas en la capital de su estado e hizo una fiesta. Sólo que al final del período no habrá fiesta; que se distribuirá entre tres grupos de su ciudad: el levita (si aún hubieran), los extranjeros (eso incluye a los musulmanes, budistas y otros que por ventura no van bien en la vida), la viuda (que es criticada en su ciudad porque es jovem pero no se casa) y el huérfano (que por falta de lo que hacer, practica pequeños hurtos para sobrevivir). Si fuese a partes iguales, usted donaría R$ 300,00 para cada grupo: 1200 /4

Los levitas como tales ya no están entre nosotros. (Necesitaba ser descendiente de la tribu de Leví y el culto en el templo ser restablecido) pero concedamos el punto de que se puede corresponder a los que lideran en las iglesias locales y no tiene otra o ninguna profesión.

Para facilitar la cosa, digamos que la congregación está compuesta de familias cuyo promédio de ingresos anuales es de R$ 12.000. Y que esta congregación decidió que va a practicar el diezmo bíblico (cosa que no estoy incentivando porque la Ley llega hasta el Cristo). Pero concedamos el punto apenas como un ejercicio mental. Digamos que estas familias pertenecen a uno de cuatro grupos formados para garantizar que haya un flujo regular (ya que si es para ser bíblicos, los primeros tres años son para la fiesta y el cuatro es para recoger y entregar el diezmo)

¿Usted pensó en cuántas familias debería tener esa iglesia? Pues es, al menos 200 familias en la condición de ganar R $ 12.000 en el año. Con cincuenta familias en cada grupo, cada grupo se uniria para hacer una barbacoa en el valor de R$ 60.000 y – por cuenta del escalonamiento – habría una contribución anual de R$ 15.000 (60/4) que divididos los doce meses daría un salario pastoral de R$ 1.250,00. Los otros R$ 45.000 anuales serían distribuidos entre las viudas, los huérfanos y los extranjeros.

Es obvio que estoy llevando las cosas al límite. Y es más obvio que no estoy haciendo apologética por la implantación del diezmo bíblico. Pero ya basta de ese engaño de decir que dar el 10% de sus ingresos tiene algo que ver con el diezmo bíblico.

Antes de Deuteronomio

Algunos citar Números 18:21 y Levítico 27: 30ss vamos a ellos.

Las dos citas son importantes porque son anteriores a la repetición de la Ley (o a la segunda ley) En Levítico 27:30, dice que todos los diezmos de la tierra pertenecen al Señor por ser consagrados a él y esa consagración es fáctica. Es decir, no tienes que consagrar lo que ya le pertenece al Soberano. La consagración por parte de la persona entra aquí como reconocimiento de una cosa que ya es así. Seria bueno entrar en los detalles, pero no es el foco.

Poco después en Números (y es importante resaltar poco después) los diezmos son entregados a los levitas» 21 Doy a los levitas todos los diezmos en Israel como retribución por el trabajo que hacen al servir en la Carpa del Encuentro» Este pacto es irrevocable (v.19) pero está suspendido. No hay levitas ni Tienda de Encuentro. Ni siquiera hay el Templo que sería el sustituto. Obvio que eso es campo para los escatólogos. No es mi caso. Basta decir que somos «Nación santa, real sacerdocio» (1 Pedro 2: 9) y que «La Ley trae sólo una sombra de los beneficios que han de venir, y no su realidad.» (Heb.10: 1a)

Pero, tanto Números como Levítico son anteriores a Deuteronomio.

Deuteronomio legisla sobre las leyes generales pronunciadas en estos dos pasajes.

Si su interpretación del diezmo no concuerda con la Deuteronomio, hay algo que no cierra en esa línea la lógica. Y como ya probamos que Malaquías es un espejo reverso de Deuteronomio 26 y éste está atado con Deuteronomio 14, no puede tomar sólo uno de los versículos, sino el paquete entero.

Pero antes de avanzar, déjeme repetir: Si su congregación local, el libre ejercicio de su voluntad decide que cada uno va a contribuir con cierta cantidad mensual, no peca. Ahora, si dicen que eso es el diezmo bíblico, cuidado, faltó apego a la escritura.

Melquisedec

Obvio que no se puede hablar de diezmos sin hablar en Melquisedec. Hasta el momento, sólo oigo hablar de él como modelo para dar los diezmos. Abram entregó los diezmos a Melquisedec y luego – siendo él el padre de la fe – quién es usted para no dar su diezmo?

Es otra de esas trampas montadas sólo para crear culpa y miedo. La culpa y el miedo no son buenos consejeros. Básicamente inhiben su cerebro de funcionar correctamente y usted entra en modo pánico. Entonces, si usted es un buen pastor, va a querer enseñar a su pueblo sobre Melquisedec y cómo en él Levítico 27:30 y Números 18:21 son revertidas. Si usted empieza a estudiar sobre él, es una cuestión de tiempo hasta percibir que la Ley es sólo un paréntesis protector, un ayo o tutor, sólo un andamio que sería retirado posteriormente.

Pero vamos a despacio.

Melquisedec es un viaje en el tiempo. Es una grieta sideral por así decirlo. Todo lo que sabemos de Melquisedec está claro, pero nada de lo que sabemos parece suficiente. Génesis 14: 17-24; Salmos 110 y Hebreos 7

Abram (el nombre aún no había sido cambiado) después de luchar al lado del rey de Sodoma, entrega los diezmos de todo lo que le correspondía a Melquisedec o al Rey de la Paz, Rey de la Justicia como puede ser traducido el nombre. Este rey de la ciudad de Salem (Jerusalén) bendice a Abram y acepta los diezmos pero no tiene ascendencia ni descendencia.

Después tenemos el Salmo profético 110 en que el blanco de la profecía (que entendemos ser Jesús el Cristo) es (no será) sacerdote eterno segundo el orden de Melquisedec. Es decir, libre, sin linaje, bendecidor del padre de la fe, eterno.

Pero hay un detalle – siempre esos detalles – que el libro de Hebreos (7: 4-10) resalta con maestría: «9 se puede decir que Levi, que recibió los diezmos, los entregó por medio de Abraham, 10 pues, cuando Melquisedec se reunió con Abraham, Levi aún no había sido engendrado «y es ahí donde el paréntesis de la Ley se cierra en ese asunto.

Conclusiones

Insisto que si usted tiene la práctica de entregar una cierta cantidad o porcentaje para su iglesia local, lo haga con alegría, libertad y liberalidad.

Sin embargo, mi problema es que llamamos esa práctica de diezmo y por encima decimos que es bíblico. El diezmo bíblico es otra cosa generalmente desconocida.

Si los argumentos que le han llevado a dar el 10% de su salario tiene que ver con la culpa o el miedo, entonces es muy probable que no sean argumentos válidos y tal vez ni bíblicos.

El argumento honesto es bueno: «Tenemos tales y cuáles gastos y hemos acordado contribuir con el 8% de nuestro ordenado a la iglesia local»

Quédate con este texto:

«Cada uno da como determinó en su corazón, no con pesar o por obligación, pues Dios ama a quien da con alegría.» 2 Cor. 9: 7

y sobre este tema no olvides

«como justos, recuperen el sentido común y paren de pecar, pues algunos hay que no tienen conocimiento de Dios, lo digo para vergüenza de ustedes» 1Cor.15: 34.

Stephen Hawking y su efecto en mi, un cristiano del siglo XIX

Cuando alguien muere, me gusta pensar y decir que para él no hay más secretos … o sea, no hay más misterios sobre la vida eterna, Dios, etc.

Si hay un hombre que merece respeto por su trabajo científico, es Stephen Hawking quien murió hoy.

Es muy probable que a lo largo de mi vida no tenga la oportunidad de volver a decir con tanta propiedad «para él no hay más secretos» no porque otros no piensen sobre la vida sino porque él se dedicaba a desvelar secretos. Deut.29:29 dice «Porque las cosas encubiertas pertenecen al Señor nuestro Dios, pero las reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre» . Es decir, nuestro deber es investigar y desvelar secretos pues no hay como descubrir aquello que Dios no quiere que sea descubierto. Debemos ir a fondo en la jugada de entender cómo funcionan las cosas. Atrevernos a pensar diferente sin tener en cuenta las críticas, la burla, el desprecio de los demás que ni intentan o no tienen la capacidad de intentar.

Es obvio que para los miedosos e inseguros de turno, Stephen Hawking constituía una amenaza y no una fuente de inspiración así como lo constituye cualquier persona que se atreva a pensar por sí mismo y no a seguir la manada. Para ellos, el servicio a Dios está más en ocultar la verdad que en traer a la superficie lo que está ahí para ser descubierto, y en eso, Stephen Hawking lo hizo y en gran estilo.

Para mí, él está a la altura de Carl Sagan, Albert Einstein, Isaac Newton, Charles Darwin, Colón, etc. es decir, alguien digno de admiración por lo que hace y por cómo contribuye a la humanidad como un todo.

Todavía vamos a ver muchas cosas que serán aplicación directa e indirecta de los descubrimientos, ideas y teorías de él. Y de la misma forma vamos a ver los miedosos e inseguros de turno usando esas cosas de forma liberal sin tener la mínima noción de donde vinieron pues adoran en el altar de la ignorancia y el descuido intelectual lo que da lugar a una falsa fe que en nada contribuye para el, desarrollo del ser humano como ser humano.

Entonces, como dice Romanos 7:13, rendimos honor, tributo a quien la merece (sólo los locos pueden entender esto) «Por lo tanto, dad a cada uno lo que debéis: a quien tributo, tributo, a quien impuesto, impuesto, a quien temor , temor, a quien honra, honra »

Entonces, murió Stephen, ¡Qué viva Stephen!

 

https://g1.globo.com/ciencia-e-saude/noticia/morre-o-fisico-stephen-hanking.ghtml

Viviendo en una casa remendada

Nadie quiere vivir en una casa llena de remiendos. El proceso es simple, una gotera aquí, una grieta acá, un muro defectuoso, en algún momento el remiendo, la reparación se hace necesaria.

Pero nadie quiere que el remiendo sea visto. Generalmente gastamos mucho con la estética final de la casa. El remiendo es entonces siempre hecho de tal manera que podamos -en algún momento- cubrirlo de tal forma que parezca que la casa nunca tuvo grietas.

En la vida personal también es así. No queremos que nadie perciba nuestros remiendos. Básicamente queremos aparentar perfección y no errores estructurales, grietas en el carácter, o simples imperfecciones o  goteras en la vida espiritual.

El anhelar ser como Dios es bueno, aparentar la perfección de él no tanto.

Sucede que en nuestra vida, las reparaciones estructurales (las esenciales) sólo pueden ser hechas por el propio creador. Por supuesto que al tratarse del creador, la reparación de él va a ser el mejor de todos los arreglos que puedan ser hechos.

Pero aquí entre nosotros, si la reparación es una acción de Dios,¿no sería interesante que sea vista? ¿No es por acaso fruto de su gracia? ¿No es justamente allí que reside su gloria en mostrar que es posible restaurar el caído? ¿No es exactamente esto lo que el mundo necesita ver? ¿O sea, la acción de Dios restaurando lo que el Pecado ha estropeado?

Entonces, tal vez sea mejor vivir en una casa remendada por el Señor que una construida por nosotros mismos sólo para que quien pasa por afuera admirar.

Confesión, Arrepentimiento, Culpa y Remordimiento

Dicen – creo que jugando – que una religión es una creencia que te ayuda a sacar la culpa que otra religión colocó.

Juegos de lado, es común en el medio cristiano confundir culpa con remordimiento, remordimiento con arrepentimiento, arrepentimiento con confesión y confesión con cosa de Belzebu. En algunas situaciones esto es perfectamente comprensible, ya que más de mil años de obligatoriedad confesional nos colocó del otro lado del tatami. Pero vamos a separar los granos y tratar de entender mejor esta cuestión.

El remordimiento es una inquietud, un estado de abatimiento. Puede indicar culpa pero también sólo miedo de ser atrapado. Sentir remordimiento no es señal de salud espiritual pero la falta de remordimiento puede ser una mala señal.

La culpa indica responsabilidad por un acto hecho o ,también, por una omisión que causó daño a otro. Puede ser real o no. Se puede sentir o no. Puede ser objetiva o no. En cualquier caso, la culpa mal tratada es un desastre ya que termina condicionando pensamientos y conductas que si esta no existiera serían diferentes.

Ni el remordimiento ni la culpa pueden ser el motivo de una persona seguir a Jesús. Son, ciertamente, el motivo para que muchas personas tengan una religiosidad, maltratarse, judiar a los demás y – con certeza – no ser felices. Sin embargo, en Jesús las dos cosas encuentran una salida, si bien son sólo sombras ​​de una cosa mucho mejor. La culpa real, por ejemplo, va a encontrar su desague en el arrepentimiento, pues de otra forma sólo alimenta un remordimiento y estanca la vida de la persona. Esto nos lleva a pensar en las otras dos palabritas.

Piense en el arrepentimiento. ¿Qué es? Tenemos la tendencia a pensar que se trata de un sentimiento. Incluso creemos que sin un sentimiento el arrepentimiento es imposible. Es verdad que toda nuestra vida de decisiones pasa por lo emocional y que cuando lo emocional se enferma necesita ser cuidado como una pierna, la garganta, el corazón …. pero la caminata al arrepentimiento no necesariamente comienza por lo emocional, puede ser también por una profunda convicción traída por un nuevo conocimiento o por enterarse de las consecuencias de nuestros actos o inacción. Sí; no es extraño caer en llantos. Sólo enfatizo que la ausencia o no de lo emotivo no es razón para medir el arrepentimiento. ¿Entonces qué es?

El arrepentimiento es un cambio de conducta. No es sólo sentirse mal con algo hecho o dejado de hacer. No se trata de sentir culpa sobre un asunto. Se trata de cambiar una conducta por ya haber tenido una inapropiada. Es por ejemplo aquel hombre que deja de traicionar, la mujer que deja de codiciar, el adolescente que deja de mentir, la suegra que deja de meterse, el comerciante que deja de practicar el abuso en los precios, es el gobernante que pasa a ser decente, la madre que pasa a respetar a la persona del hijo, en fin, creo que ya han agarrado la idea.

Pero nos falta un bloque que, a mi ver, es lo esencial. Sin este bloque la casa del cambio espiritual de cabeza no puede establecerse. Sin este bloque el perdón no es liberado. Sé lo que parece, pero me acompañe un poco más.

Cuando dejamos (como raza) entrar el pecado en el mundo, se convirtió en señor de este mundo. El lugar donde él más reina, es en el corazón del hombre cegándolo para toda realidad espiritual. Todo en esta creación caída conspira contra la vida espiritual que Dios nos quiere dar. Es por eso que la victoria de la cruz de Jesús es tan cosmológicamente impactante pues subvierte el orden establecido por el pecado.

En ese sentido hay un bastión a ser derribado: el orgullo humano. Nada contra el ser humano ser seguro de sí. Pero no seguro sólo en sí mismo o por sus propios medios. Por supuesto, el ser humano es capaz de llegar muy lejos en su interior, tiene el espíritu de lo eterno en él por el momento, entonces va a llegar lejos. Pero para alcanzar la eternidad, la puerta de entrada es la muerte. Y el ensayo de la muerte es la confesión.

El arrepentimiento puede ser conveniente. El remordimiento puede incluso ser de alguna manera beneficioso impidiendo nuevas conductas equivocadas. La culpa puede llevar a la persona a ser y sentirse mejor en un círculo virtuoso, pero sólo la confesión libera el perdón. Sólo la confesión derriba al ser humano eliminando al pequeño rey que vive en su corazón.

Confesar nada más es que concordar con la opinión que Dios tiene sobre nuestros pensamientos, creencias, conductas, caminos, etc. Es descubrir que Dios es verdadero hasta en la opinión que tiene de nosotros. Es reconocer que todo ser humano es mentiroso. Es rendirse ante la torrentosa gracia de él.

El perdón de Dios para la vida del hombre individual (y con ello la gracia renovadora de él en la vida de la persona) viene no a partir del remordimiento o de la culpa ni del arrepentimiento. Viene a partir de la confesión. No importa si usted siente o no que una cosa condenada en la Biblia es pecado. Apenas confiese eso, o sea, concuerde con el Creador. Deja que actúe. Ciertamente, si lo que la Biblia condena (de forma específica, genérica o apenas como ejemplo) forma parte de su conducta, su conciencia será renovada, su espíritu será capacitado para un arrepentimiento; es decir, para un cambio de raíz de su acción. Ahi sí, es muy probable que llore y se lamente por haber vivido años en vanidad lejos del Señor (aunque talvez en alguna religión).

Con eso en mente, releía 1 Juan 1: 9. Si confesamos … él perdona. Apenas eso. Pecado confesado, pecado perdonado. El resto es consecuencia …

1Juan 1:8-10

8 Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. 9 Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. 10 Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por mentiroso y su palabra no habita en nosotros.

Sobre «Jesús – Navidad – Resurrección»: Unas pocas palabras…

Rafael Campos

Estas son algunas pocas palabras que me acuerdo de los estudios del seminario y, también, libros re-visitados sobre el asunto. Se que el momento es de ardor por el nacimiento de Jesús, pero siempre me apego, en estas fechas festivas, al significado de Su venida a este mundo, a nuestro espacio humano.

La navidad refleja, mismo frente a todo el contexto que cabría al Imperio Romano al imponer esta fecha, una realidad histórica de vida y esperanza. La navidad – el nacimiento de Jesús sin los adornos capitalistas de consumo – re posiciona la historia humana a una realidad apocalíptica que siempre fue viva en la memoria y en el cuerpo narrativo de los profetas y por lo tanto, siempre viva en las expectativas de un pueblo oprimido y necesitado de liberación/justicia y de un libertador.

Habla, principalmente, de la venida de este libertador y de la liberación que un pobre niño judío en Belén trajo a través de su tabernacular en este mundo. Habla del cumplimiento de las profecías y de una nueva vida que el vivió a través de la suya propia. Habla de la renovación de la realidad a través del Reino que él encarnó y, en el futuro, de la renovación de toda la realidad en la vindicación y consumación de todas las cosas.

A partir de su nacimiento, su vida ejemplar e profética, muerte y resurrección, podemos hablar de la esperanza que su estancia aquí produjo en los corazones que creyeron y creen desde aquel tiempo.

Quien me conoce sabe que soy crítico de las «fraseologías» o de las jergas populares, del evangeliqués. Dichos como «Jesús es nuestra pascua», «Jesús resucitó», o todavía «La tumba está vacía» … No soy contra ninguna de esas, aunque no las veo, racionalmente, tan contundentes y vivas como son expresadas. Tampoco pienso que existan argumentos científicos que prueben tal hecho (creo ser un hecho histórico), o que concuerdo piamente con la historiadora judía Karen Armstrong al decir que «al intentar transformarse en ciencia, la teología solo consiguió producir una caricatura del discurso racional, ya que estas verdades no se prestan a la demostración científica«+

Un escéptico o un ateo neófito invalidaría tales jergas con argumentos mucho más racionales y expresivos o precisos que un creyente platónico y sentimental que lleva en su boca apelas el «Él resucitó»

La propia psicología  social invalidaría la resurrección sugeriendo la teoria de la «disonancia cognitiva». Otros sugerirían que la resurrección es apenas una metáfora (no que no sea) de una experiencia relogiosa que los cristianos primitivos tuvieron por cuenta de la experiencia de la gracia y del perdón, lo que permite sugerir innumerables negaciones sobre la muerte y resurrección  de Jesús.

Cuando recorremos las narrativas evangélicas canónicas, vemos que todas las cuatro narran sobre la muerte y resurrección de Jesús, el Mesías. Independientemente del lente de cada autor-narrador, la narrativa se encuentra presente en la tradición cristiana primitiva, sugiriendo, por algunos teólogos y exegetas, que son anteriores al apóstol Pablo (Lo que evoca el poder se su memoria y de su oralidad).  Pero la evidencia que se torna explicita en los evangelios, principalmente para los personajes de la trama, es que «Jesús resucitó» y si resucitó «Él es el Mesías».

¿Fue una fraseología que se tornó jerga en los moldes que indiqué luego arriba? ¿Fue una jerga presente en el contexto judío? No. Ni uno ni otro. Primero porque los discípulos de Jesús nunca entendieron o sospecharon de su resurrección. Segundo, el contexto judío no aceptaba la premisa de que alguien había muerto y resucitado. Prefiero «creer» (racional partiendo de la fe y no de hechos comprobados) que la resurrección de Jesús alimentó en sus discípulos la antigua expectativa apocalíptica del Mesías, elevándolos al verdadero sentido de su muerte y resurrección, o sea, una nueva creación, la victoria de Dios sobre la muerte (mal) que fue anulada en la cruz y su retorno a la vida.

La esencia de la navidad tiene que ver, en un macro contexto, con esa liberación/justicia tan esperada y con la esperanza ocasionada por la resurrección de este niño/hombre/Dios, o sea, un día lo veremos cara a cara y así como Él es, nosotros seremos

Esta es una traducción al español del articulo original publicado en portugués por Rafael Campos.

Sobre «Jesús – Navidad – Resurrección»: Unas pocas palabras… by Dortta on Mixcloud